14 febrero 2006

Aerogeneradores

Intereses:

Vencer las dudas administrativas para la ubicación de parques eólicos. Un monte quemado no tiene valores ecológicos que proteger, y por lo tanto se puede construir sin trabas ni obstáculos administrativos.

Galicia es una comunidad pionera en la implantación de aerogeneradores, lo cual sería una buena noticia si no fuera por la forma en que se está desarrollando. Con regulaciones burocráticas pero ninguna regulación de facto, los molinos de viento se multiplican al antojo de las empresas del sector, instalando sus parques sobre las cenizas de montes recientemente quemados (Xurés, A Canda..).

La existencia de cubierta vegetal hace perder velocidad al aire en las capas bajas por rozamiento, y este efecto es más acusado cuanta mayor sea la altura de los árboles. Un bosque es pues un problema para la generación eólica, porque frena el viento y por lo tanto disminuye la energía eléctrica producida. Además, el que exista un bosque debajo hace que el viento que incide en la pala en su recorrido inferior tenga menor velocidad que en la de arriba, introduciendo un esfuerzo oscilante, fuente de vibraciones que propiciarán un fallo prematuro del rotor por fatiga de materiales. La tentación es pues muy grande, y el riesgo muy pequeño, para limpiar o despejar la zona donde se proyecta el parque eólico con un cabo de vela y una botella de gasolina.

También la inconveniente presencia de un bosque puede frenar, ante la excepcionalidad de un gestor público honesto, la aprobación del estudio medioambiental. Inconveniente fácilmente soluble, como bien sabemos.

Soluciones:

  • De nuevo: Prohibir la recalificación de montes afectados por incendios. Repoblación automática.

  • Análisis efectivo de los estudios de impacto medioambiental, que dejen de ser un mero trámite que nadie lee, y que muchas veces se fotocopia del parque anterior.

  • Control en la instalación de estos parques, siguiendo criterios económicos, sociales y ecológicos, no sólamente de interés empresarial. Es decir: que la Xunta asuma su responsabilidad en la gestión de los montes y no delegue la función reguladora en las empresas.

  • Un parque eólico tiene que a la fuerza ser gravoso para el monte en el que se construye. Una forma de paliar estos efectos sería la obligatoriedad de destinar una parte del presupuesto de construcción del parque a rehabilitar el monte que va a servir de emplazamiento, devolviéndole parte de la vida que van a destruir. Así la naturaleza también podría salir beneficiada de ese lucrativo negocio subvencionado que es la generación de energía eléctrica a partir del viento. Es preferible un monte regenerado con aerogeneradores que un monte pelado por los incendios. La naturaleza y estas estructuras pueden convivir si se hacen las cosas bien; y para que así sea, son las administraciones las que deben regular su construcción.

  • Subvenciones a la producción, no a la instalación. Es decir, que las ayudas públicas vengan referidas a energía producida y no por aerogenerador instalado, para que las empresas instalen sólo aquellos elementos que sean rentables energéticamente, y busquen soluciones para aumentar su rendimiento (incremento de altura de la torre y mayor potencia del generador), para amortizar mejor el gasto, también ecológico, que supone su implementación. Subvenciones mal distribuídas desvirtúan el mercado y crean aberraciones técnicas (industria cuyo objeto es cazar subvenciones, y no la producción eficiente, como vemos que ocurre tan a menudo en el sector agrícola).

4 Comments:

Blogger * said...

Parece que la Xunta, al menos en ésto, quiere rectificar y empezar a gobernar. Esperemos que así sea:

Noticia: La revisión del mapa eólico

23 abril, 2006 02:40  
Blogger Gracchus Babeuf said...

Los Estudios de Impacto Ambiental, al menos en obra pública, que es donde trabajo, son copias de un estudio modelo, en el que sólo cambias el título y la descripción y la memoria.
Así nos ganamos la vida.

13 abril, 2008 14:18  
Anonymous Anónimo said...

La energía eólica y los bosques son incompatibles

05 junio, 2009 12:03  
Anonymous Anónimo said...

Mi nombre es nicolle campoverde e leido todo acerca de esta bloque de los incendios forestales.Los bosque es como una parte de todo el mundo pero aveces la gente no comprende eso,la gente que no save de lo que se trata esta equivocada y comienzan los incendios forestales en bosques o en reversas der arboles donde exite fauna y flora alrededor de ello.yo invito a toda lagente a recapacitar de todo el daño que emos cometido en siglo 21.al momento de limpiar todo el daño ocurrido es muy dificil porque los daños son axclusivamente sucios las plantas ,arboles y para limpiar se necesita de tiempo y exfuerzo sobre todo para los agricultures que se encuentren afectados.

13 enero, 2013 11:27

13 enero, 2013 11:39  

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